
Aquí estoy, atada a ti.
Dejándome morir cada día más, por verte vivir a ti. ¿Te preguntas si me estoy
quejando de ello? Para nada, no sé qué nivel de masoquismo extremo es este,
pero no logro olvidarte por un momento, aún y con las lágrimas que me hiciste
derramar, con...